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“Mindfoodness”, alimentarte con plena consciencia

Desde Gastrosud, viandas para empresas en Mendoza  te compartimos esta nota con el psicólogo español Alejandro Camacho, quien detalló los puntos esenciales del mismo. Los secretos de esta nueva, realista, saludable y más consciente relación con la comida y la bebida.

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Alejandro Camacho, psicólogo español y co-creador del “mindfoodness” define este concepto como: “Revolución alimentaria a través de la conciencia plena”.  El especialista acuñó el término basándose en un juego de palabras, al unir “mindfulness” (conciencia plena) y “food” (comida). Su finalidad es hacer del momento de comer una rutina más sana y relajada.

Camacho afirmó: “Un día comiendo en la mesa nos dimos cuenta de lo rápido que comíamos, que no soltábamos los cubiertos de la mano, que veíamos la televisión mientras comíamos sin darnos cuenta ni de los sabores de los alimentos, ni de sus colores, ni de sus texturas, ni de sus aromas… Y también nos notamos muchos automatismos que hacíamos delante de la mesa”. Y añadió: “Comíamos en cinco o diez minutos y no disfrutábamos de los alimentos”.

Otro de los puntos que el especialista quiso tratar, fue “cómo nosotros mismos en diferentes ocasiones recurríamos a la comida como forma de encubrir algunas emociones”.

Camacho puntualizó en cuestiones de la vida actual: mientras nos comemos, muchas veces estamos trabajando, chequeando mails, chateando, mirando televisión o  diversas actividades que no permiten que la concentración se dirija a los alimentos.

Camacho sostiene que, “somos conscientes del primer y segundo bocado, pero desde ahí, nuestra mente empieza a distraernos”. Esto deriva en a que “perdamos la atención sobre la comida que tenemos dentro y fuera de la boca” y es por ello que pensó una “nueva, realista, consciente y saludable relación con la comida y la bebida”.

Así, nombró mindfoodness al concepto de “alimentación consciente”, para relatar el hecho de “conectarnos con la comida saboreando más de cada bocado y de cada sorbo”. Para el licenciado, con esto se trabaja “a nivel emocional y psicológico, y así encontrar las anañogías de las formas de comer y reequilibrar la relación entre mente, cuerpo y estilo alimentario”.

 Por todo esto, el psicoterapeuta aclaró: “Es una filosofía de vida, lo que no quiere decir que la podamos llevar a cabo en cada parte del día. Vale resaltar que cuando nos referimos a filosofía no nos estamos diciendo únicamente al momento en el que estamos sentados en la mesa, sino a creencias, comportamientos, respuestas emocionales”. Así, vinculó a la alimentación con el “contexto externo (ambiente) y/o interno (persona)”.

Reconociendo el conflicto de la vida moderna, el especialista entiende que modificar algunos hábitos no es fácil: “Tenemos que ser realistas, vivimos en una sociedad en la que no tenemos tiempo ni para comer. Pero esto no impide poner en práctica el Mindfoodness”. Para él, “no se trata de pensar en términos de blanco o negro. Tratamos de llevarlo a la práctica cuando podemos, en nuestro tiempo libre, al final del día o al comienzo; siempre hay tiempo para dar un solo bocado consciente”.

 

Los beneficios de poner en práctica el mindfoodnessPara empezar a incorporarlo, Camacho recomienda: “Frente a la mesa, no se comienza tratando de comer conscientemente todos los alimentos que tenemos encima del plato. Se empieza por un día o dos a la semana. Realizaremos uno o dos bocados conscientemente y el resto de la comida, como siempre, inconscientemente. En adelante, y en función del tiempo de la persona para comer, vamos incorporando comportamientos alternativos”.

Al momento de hablar de los beneficios de esta filosofía, resaltó que la misma educa “no sólo a reconocer nuestras emociones en el cuerpo y cómo responde éste ante la comida, sino a gestionar nuestras emociones saludablemente, en lugar de utilizar la comida como medio para reducirlas o evitarlas”. Así, el mindfoodness permite “detectar las señales corporales de hambre-saciedad”.

Además, otro de los beneficios “es fomentar todos nuestros sentidos”. El psicólogo agregó también que “con respecto a la comida, fomentamos una alimentación sana y variada”. La diferencia con otro tipo de movimientos y dietas es que “esto no quiere decir que restrinjamos alimentos más calóricos, sino comerlos atendiendo a una alimentación sana para el organismo”.

Finalmente, destacó que esta práctica también es beneficiosa para el medio ambiente: “Nos volvemos más conscientes del origen de los alimentos, de las personas involucradas en su tratamiento, de su procesamiento. Y todo ello nos lleva a concienciarnos y ser más respetuosos con el medio ambiente”.

Fuente: clarin.com